En Sopelana.
Una tarde cualquiera.
Una mirada que lo cambió todo.
Volvimos al día siguiente.
Al mismo lugar.
A la misma hora.
Y entendimos que aquello no era casualidad.
No siempre fue fácil.
Pero siempre fue juntos.
Hoy sabemos que nos casamos
con el amor de nuestra vida.
Nuestro hogar.
Como una ola que llega suave…
y ya nunca se va.
Nos haría muchísima ilusión veros ese día radiantes y elegantes. ¡No lo dudamos!
Solo os pedimos evitar los tonos como el blanco, crudos o similares, por favor.
Un camino lleno se sueños, aprendizajes y risas nos ha traído hasta este instante.
Con el corazón abierto, os invitamos a compartir la magia de nuestro amor y la felicidad de este día tan único.
Gracias por ser parte de nuestra historia.
Como sabemos que te gusta tanto como a nosotros tener fotos de recuerdo, aquí tienes un álbum compartido para que todos podamos meter aquí las fotos de este día tan especial.